Las cadenas del alma

Bajando ayer noche de mi casa con mi perrita amarrada y la mascarilla por la barbilla de forma descaradamente sacrílega en estos tiempos que corren (solo aprovechaba la soledad de la noche para encenderme un cigarrillo en plena calle), me encontré con un matrimonio vecino a quienes hacía algunos meses que no veía. Gente deSigue leyendo “Las cadenas del alma”